miércoles, 5 de marzo de 2014

"CULTURAL" MAS ALLÁ DE "LA MANCHA"

ARTICULO DE OPINIÓN


Figura máxima de las letras españolas, en Alcalá  de henares en 1547 y en Madrid en 1616, su vida azarosa hizo de el un paje de eclesiástico; soldado en la batalla de Lepanto (1571), donde fue herido en la mano izquierda. Escritor mal comprendido de sus contemporáneos y marido desengañado e infeliz en su hogar. En su penosa existencia, cervantes fue encarcelado varias veces: por deudas y por una oscura cuestión de homicidio. Su última página, la dedicatoria al conde de Lemos de su novela trabajos de persiles y sigismunda firmada en Madrid, el 19 de abril de 1616. Cuatro días después, el 23 de abril, Cervantes moría en la capital española, miserable y abrumada por el destino. Pese a sus veleidades poéticas. Cervantes fue ante todo y sobre todo un novelista, un altísimo y genial novelista, que cautivó todo los géneros narrativos que predominan en su época: la novela pastoril  con la Galatea; la novela corta a la moda italiana con las doce novelas ejemplares, donde las hay de todos los géneros; y a las que habría que añadir la tía fingida, que se atribuye a cervantes sin que hasta hoy se esté cierto de su autenticidad; y la novela de tipo bizantino. Con raptos, viajes, naufragios, anagnórisis y mil aventuras: los trabajos de persiles y segismunda.


Pero donde culmina sin duda el genio cervantino es en su inmortal creación AVENTURAS DEL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA, cuya primera parte vio la luz en Madrid en 1605, completada, diez años después, por una segunda parte, `publicada también en Madrid. El quijote es una auténtica suma del arte novelístico del renacimiento español, pues todas las corrientes y tendencias se dan cita en este texto de inspiración erasmista: novelas de caballerías en su concepción inicial de sátira de este género, novela pastoril (pasajes de las bodas de Camacho y del pastor Crisóstomo y la hermosa marcela), novela bizantina (pasaje del cautivo), novela italiana (pasaje del curioso impertinente) entre otras. Se debe también a Cervantes un poema critico-literario compuesto en tercetos y algunos versos en circunstancias, que no añaden nada a su gloria.


Dime pues tú, si este hombre en su  extraña imaginación, en su “NO” sano juicio, este hombre de aquel lugar de la mancha buscando lo que su corazón anhelaba con furor, no lo hizo, no derribo todas las barreras que lo rodeaban; pudo estar loco pero su convicción era lo que lo mantenía con vida. Bien dicen que las mejores personas están locas y me atrevo a decir que este genial novelista reflejo su ser en su don quijote, que no solo se trataba de una historia más, de un cuento más exitoso de algún escritor, sino de sí mismo, don quijote vivió sus aventuras, sus miedos, sus sueños, el dio vida a Cervantes, cervantes le dio vida a él,  los dos eran uno solo, los dos en distintos mudos cumplieron sus sueños, los dos estaban locos, y esa es la mejor y más sana enfermedad: la locura.



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