ARTICULO DE OPINIÓN
Figura máxima de las letras españolas, en Alcalá de henares en 1547 y en Madrid en 1616, su
vida azarosa hizo de el un paje de eclesiástico; soldado en la batalla de
Lepanto (1571), donde fue herido en la mano izquierda. Escritor mal comprendido
de sus contemporáneos y marido desengañado e infeliz en su hogar. En su penosa
existencia, cervantes fue encarcelado varias veces: por deudas y por una oscura
cuestión de homicidio. Su última página, la dedicatoria al conde de Lemos de su
novela trabajos de persiles y sigismunda firmada en Madrid, el 19 de
abril de 1616. Cuatro días después, el 23 de abril, Cervantes moría en la
capital española, miserable y abrumada por el destino. Pese a sus veleidades
poéticas. Cervantes fue ante todo y sobre todo un novelista, un altísimo y
genial novelista, que cautivó todo los géneros narrativos que predominan en su
época: la novela pastoril con la
Galatea; la novela corta a la moda italiana con las doce novelas
ejemplares, donde las hay de todos los géneros; y a las que habría que
añadir la tía fingida, que se atribuye a cervantes sin que hasta hoy
se esté cierto de su autenticidad; y la novela de tipo bizantino. Con raptos,
viajes, naufragios, anagnórisis y mil aventuras: los trabajos de persiles y
segismunda.
Pero donde culmina sin duda el genio cervantino es en su inmortal creación AVENTURAS
DEL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA, cuya primera parte vio
la luz en Madrid en 1605, completada, diez años después, por una segunda parte,
`publicada también en Madrid. El quijote es una auténtica suma del arte
novelístico del renacimiento español, pues todas las corrientes y tendencias se
dan cita en este texto de inspiración erasmista: novelas de caballerías en su
concepción inicial de sátira de este género, novela pastoril (pasajes de las
bodas de Camacho y del pastor Crisóstomo y la hermosa marcela), novela
bizantina (pasaje del cautivo), novela italiana (pasaje del curioso
impertinente) entre otras. Se debe también a Cervantes un poema
critico-literario compuesto en tercetos y algunos versos en circunstancias, que
no añaden nada a su gloria.
Dime pues tú, si este hombre en su
extraña imaginación, en su “NO” sano juicio, este hombre de aquel lugar
de la mancha buscando lo que su corazón anhelaba con furor, no lo hizo, no
derribo todas las barreras que lo rodeaban; pudo estar loco pero su convicción
era lo que lo mantenía con vida. Bien dicen que las mejores personas están
locas y me atrevo a decir que este genial novelista reflejo su ser en su don
quijote, que no solo se trataba de una historia más, de un cuento más exitoso
de algún escritor, sino de sí mismo, don quijote vivió sus aventuras, sus
miedos, sus sueños, el dio vida a Cervantes, cervantes le dio vida a él, los dos eran uno solo, los dos en distintos
mudos cumplieron sus sueños, los dos estaban locos, y esa es la mejor y más
sana enfermedad: la locura.
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